Contexto y explicacion
El clásico videojuego Doom (1993) se ha convertido en un improbable pero fascinante instrumento científico. Investigadores lo han ejecutado en bacterias, neuronas cultivadas en laboratorio e incluso en un satélite en órbita.
"¿Puede correr Doom?" se ha transformado de meme de internet a pregunta científica seria, ayudando a avanzar en neurociencia, biología sintética y computación distribuida.
FAQ
Doom es un programa bien entendido, ligero y con requisitos de interacción claros, lo que lo convierte en un benchmark ideal para probar si sistemas no convencionales pueden procesar información.
Sí, el proyecto DishBrain demostró que neuronas cultivadas en placa pueden aprender a responder a estímulos del juego, mejorando su rendimiento con el tiempo.