Cómo usar este mapa conceptual para estudiar
- 1. Revisa primero el concepto principal y luego avanza por niveles para entender la jerarquía.
- 2. Convierte cada conexión en una frase completa para validar que comprendes la relación entre ideas.
- 3. Usa este ejemplo como base y adáptalo en el editor con tus apuntes, fechas o definiciones clave.
- 4. Repasa el mapa antes de exámenes y complétalo con preguntas del tema para mejorar la memoria activa.
Si quieres reforzar la base teórica, revisa qué es un mapa conceptual y luego aplica una estructura práctica con la guía de cómo hacer un mapa conceptual.
Conceptos clave del mapa conceptual de las Lenguas Romances
Latín vulgar como origen común
Variedad hablada del latín (no literaria) que evolucionó diferente en cada región del Imperio.
Español (castellano)
Segunda lengua romance por hablantes (~500M). Origen en Castilla. Muy extendida en América.
Portugués
Lengua de Portugal y Brasil (~260M hablantes). Muy cercana al gallego.
Francés
Lengua de Francia y otros países (~80M nativos). La más alejada del latín fonéticamente.
Italiano
Lengua de Italia (~65M). La más conservadora respecto al latín junto con el sardo.
Rumano
Lengua de Rumanía y Moldavia (~25M). Conserva sistema de casos del latín.
Catalán, gallego, occitano
Lenguas romances ibéricas y del sur de Francia con millones de hablantes.
Evolución fonética del latín a las lenguas romances
Cambios sistemáticos: sonorización de consonantes, palatalización, pérdida de vocales átonas.
Preguntas frecuentes sobre el mapa conceptual de las Lenguas Romances
Las principales son español, portugués, francés, italiano, rumano, catalán, gallego, occitano, sardo, romanche y dálmata (extinta). En total hay unas 25-30 según cómo se clasifiquen dialectos y lenguas.
El latín vulgar (hablado, no literario) varió según la región por sustratos lingüísticos previos (íbero, celta, germánico), aislamiento geográfico, invasiones bárbaras, y evolución fonética independiente tras la caída del Imperio romano.
El italiano y el sardo son las más conservadoras. El rumano mantiene el sistema de casos del latín. El español y portugués son intermedios. El francés es la que más se ha alejado fonéticamente del latín.